Guía de Cuidados Post-Operatorios

Su Recuperación en Buenas Manos

El éxito de una cirugía de mano no termina en el quirófano; la fase de recuperación es clave para obtener los mejores resultados funcionales. A continuación, el Dr. Gerardo Méndez le ofrece las recomendaciones esenciales para los primeros días tras su intervención.

1. Control de la Inflamación: La Regla de Oro

Es normal que la mano se inflame tras la cirugía. Para minimizarla:

  • Elevación: Mantenga la mano operada por encima del nivel del corazón el mayor tiempo posible durante las primeras 48-72 horas. Esto ayuda a reducir el dolor y la hinchazón.

  • Hielo: Aplique compresas frías o hielo (protegido con un paño para no mojar el vendaje) en la zona cercana a la herida durante 15 minutos cada 2 o 3 horas.

2. Cuidado del Vendaje y la Herida

  • Manténgalo seco: El vendaje o la escayola deben permanecer totalmente secos y limpios. No intente retirarlos ni manipularlos hasta su próxima cita.

  • Protección al bañarse: Utilice una bolsa de plástico hermética o protectores especiales para evitar que el agua filtre hacia la herida.

  • Sin cremas: No aplique lociones, alcohol ni ungüentos sobre el vendaje.

3. Manejo del Dolor y Medicación

  • Siga la pauta: Tome los analgésicos y antiinflamatorios recetados por el Dr. Méndez siguiendo estrictamente los horarios, incluso si el dolor es leve al principio. Es más fácil prevenir el dolor que eliminarlo una vez que es intenso.

  • Antibióticos: Si se le han recetado antibióticos, complete el ciclo completo, aunque se sienta bien.

4. Movilidad Selectiva

  • Mueva lo que esté libre: A menos que se le indique lo contrario, intente mover suavemente los dedos que no han sido inmovilizados para favorecer la circulación y evitar la rigidez.

  • Evite esfuerzos: No levante peso ni realice movimientos bruscos con la mano operada hasta que el Dr. Méndez autorice el inicio de la carga.


⚠️ ¿Cuándo debe contactar con nosotros de urgencia?

Por favor, llame de inmediato al Institut de la Mà si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  1. Dolor intenso que no mejora con la medicación pautada.

  2. Fiebre superior a 38°C.

  3. Dedos muy pálidos, azulados o fríos al tacto.

  4. Hormigueo persistente o pérdida total de sensibilidad en los dedos que antes no tenía.

  5. Sangrado excesivo a través del vendaje.